Continuando con nuestra parte final del viaje le toca el turno ahora al maravilloso mundo de Walt Disney World en Orlando.
Como nos alquilamos una fabulosa casa residencial en Kissimee (ojo, no os la perdáis, con piscina y jakuzzi exterior...) nos costaba relativamente poco tiempo el tema de los desplazamientos ya que estaba estratégicamente situada a pocos Kilometros de los parques.
El primer día Magic Kingdom, la llegada al parque en ferry clásico por el lago, una experiencia super bonita, la verdad es que nunca lo había hecho.
a la entrada y... lo de siempre, al fondo de Main Sreet el increíble castillo de 57 metros con perspectiva forzada y tras él empezamos nuestra ruta. Visita a los clásicos como It's a small world, el vuelo de Peter Pan, el nuevo Philarmagic... bueno, os tiene que sonar a chino todo esto... lo mejor es ir, jejeje.
Viajes en barco, caídas en tronquitos, montañetas rusas y demás.
El final del día el cierre del parque con sus fuegos artificiales y todo. De estos sitios en los que no quieres salir de alli nunca.
El siguiente día Epcot. El parque del futuro, la tecnología y los países.
La primera zona, la del futuro evidentemente han actualizado las atracciones para hacerlas más modernas. Hologramas de alta definición, atracciones extremas como Crash Test... muy interesante pero quizá hubieramos necesitado un día más para verlo en detalle. La mejor atracción sin duda Soarin' over California, un vuelo en ala delta con una proyección Imax en alta definición incluyendo viento y olores. Y cuando digo en ala delta no hablo de un simuladorcillo. Te cuelgan "literalmente" a mas de 10 metros del suelo y no se nota ni un solo traqueteo. Es la última tecnología en atracciones simuladas, la puta leche.
El resto del día lo pasamos recorriendo países, recostrucciones fidedignas de los monumentos y la vida de cada uno de ellos donde llegan a puntos de credibilidad tan intensos en que los trabajadores de cada país son nativos o hijos de nativos. El día acabó con IllumiNations, el espectáculo del lago con rayos laser, fuego y fuegos de artificio.
Disney Hollywood Studios (antes Disney-MGM Studios) nuestro tercer parque de la factoría de los sueños. Éste lo repetimos al final porque nos sobraba un día y quizá es el más completo.
Zonas nuevas como la de Pixar, atracciones importadas de Disneyland París como la del show de los especialistas en los coches (impresionante se vea donde se vea), los clásicos como Star Tours, The Muppets, The Great Movie Ride (un paseo por las mejores escenas del séptimo arte hechas con animatrónicos) y... bueno, para mi lo mejor, la montaña rusa de Aerosmith. Una montaña rusa a oscuras sobre una limusina y con temas de la banda a toda hostia en el reposacabezas. Menudo viaje.
La otra gran maravilla es el Twilight Zone Tower of Terror, el ascensor del hotel que te hace caer según le da. No estoy hablando de la típica atracción que te dejan caer. No tiene nada que ver. Entras a un edificio en ruinas todo lleno de telarañas, te bajan a los sótanos en los ascensores de servicio y el ascensor se mueve por los pasillos hasta que llega a un punto donde se descuelga y....
El espectáculo final es el impresionante Fantásmic. Un repaso por todos los villanos de Disney en un lago donde Mickey lucha contra ellos. La música y la puesta en escena hizo que se me pusieran los pelos de punta y esa extraña sensación de nudo en la garganta con unas ganas de echarme a llorar que flipas.
Y por último Disney Animal Kingdom, el parque dedicado al reino animal.
Safaris por África, animales en su estado puro, el musical de Buscando a Nemo, pero también con sus montañas rusas como Expedition to Everest, una verdadera joya a toda hostia en una recreación de Everest alucinante con sus trampas y engaños y ataque del Yeti incluído y Dinosaur donde recorres el pasado mientras te ataca un bicho grande que te grita, te moja, no paras de pegarte sustos, aysss
Y terminamos la jornada viendo el espectáculo del Rey León, con animatrónicos en carrozas, equilibristas haciendo de monos y un grupo de cantantes africanos que nada tiene que envidiar a la mejor producción del Cirque du Soleil. Impresionante
Y con esto termino mi relato, que ya iba siendo hora. Se que hay mucho más que contar, pero eso mejor que sea en persona. Resultado: Yo repito fijo, le pese a quien le pese. No se el tiempo que tardaré en volver pero espero que no sea mucho.
Un beso y hasta el próximo post, queridos.
