domingo, 28 de septiembre de 2008

www.elpuebloenelquenuncapasanada.com


Cuando creía que ya lo tenía todo visto, va y una noche tonta... como la de hoy... voy y veo un anuncio en la tele de un pueblo de Teruel, Miravete de la Sierra, en la provincia del Maestrazgo. Una de las zonas en las que siempre he querido tener mi segundo gran proyecto, mi casita rural (siii, ya lo se, de momento he tenido suficiente con arruinarme con la Safa, olvidaos del tema...). Pues el hecho es que llego virtualmente y, no se, me ha dado un buen rollo y una alegría alucinante. Algo fresco, nuevo, divertido, entrañable, no sabría explicarlo, pero ha hecho que me entren unas ganas tremendas de ir un fin de semana y alquilar una casita rural allí. Creo que hacía mucho tiempo que nada me había sorprendido tanto como esta campaña, que hace que vuelva a creer que la publicidad no esta muerta del todo.
Es tan simple como entrar en su web y darte un paseo por www.elpuebloenelquenuncapasanada.com. Enhorabuena, turismo de Miravete. Ojalá lo disfruteis como lo he disfrutado yo.
Personalmente voy a ir seguro.
P.D. No dejeis de ver ni una sola zona de la web, que no hay mas que sorpresas.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Próxima apertura de consultorio de videncia


Empiezo a contar el motivo por el que voy a abrir un consultorio de videncia. Todo ha sucedido muy rápido y la verdad es que en casa estamos muy excitados con esta nueva aventura que nos espera.

Llego al concierto de Madonna y ha sido paso a paso como os relaté en el anterior post, solo que al final, lo de la vuelta peor. Se acabó montando un pollo que te cagas. 

Llegamos a eso de las 3 y pico al recinto. Nos bebimos unos cubatas de Legendario sin hielo y aquello ya parecía la guerra. Kilos de mierda por todos los lados, una polseguera de no te menees y gente para parar un tren. Pasamos el primer control de seguridad en el que nos piden que les enseñemos la entrada (ojo, de lejos, nada de comprobarlas con un lector) y prohiben la entrada a las botellas con tapón. La gente se mete el tapón en el bolsillo y entra. Cuando pasa se lo vuelve a poner y arreglado el asunto. Las mochilas ni las miraron. Hasta Karem pudo meter latas de Coca cola. 
A las 6, apertura de puertas. Sale todo el mundo a toda hostia y se agolpa en el escenario. Acabamos disfrutando de nuestro medio metro cuadrado, ahí durante 3 horas más.

 
La gente empieza a sentarse en el suelo y yo, a la hora ya me agobio, pillo a Christian y a Karem y nos vamos a pillar cervezas. Los del grupo con el rollo de que ya no podríamos volver a nuestro sitio. Yo fráncamente me cagué, porque vamos, como para estar ahí. Debo decir que en este punto a mi ya me daba igual ver el concierto o no. Pero vamos, me tranquilicé con unas birritas, jejeje.

El caso es que volvemos más entonaos y mas tranquilos. Nos comemos los bocatas y vemos a la telonera, Robyn, una mezcla de Madonna y Cindy Lauper que no lo hacía mal la chiquilla. 
Minutos antes del concierto a Noelia le da un síncope y se desmaya. Que si aire, que beba un poco, nos dejaron hielo y se lo pusimos en la nuca. Estuvimos dudando entre llamar a los servicios de urgencia para que vinieran a por ella o dejar que se pasara. Yo como no vi ninguno y seguramente la peña no les hubiera dejado pasar, optamos por la segunda opción. Se recupera. Empieza el concierto... de momento todo bien.

A mi particularmente me gustó mucho más el anterior. Este era una revisión del Confessions Tour. Como no conocía (ni me gustaban) las canciones del nuevo, pues me quedé un poco igual.
Cantó algunas canciones viejas y las coreamos y bailamos. El montaje muy bueno, como era de esperar.
 
La Ciccone está ternesca aún. Pega unos saltos alucinantes y baila cojonudamente. Sigue igual de borde (nos mandó callar un par de veces) y le tienen que apoyar los coros porque suena en ciertos momentos como un gatete degollao, pero es la Ciccone. Eso ya vale la pena.

Tras dos horas exactas de concierto (no disponía de más tiempo, se tenía que ir a estudiar la Kábala) nos toca salir. 
Llegamos a la zona de autobuses y empieza el verdadero espectáculo. Habeis visto La Guerra de los Mundos? pues igual. La gente sin ningún tipo control persiguiendo a los autobuses. Atracándolos y obligándoles a abrir puertas para entrar en bandada. Si moría alguien en el camino, que se jodiera. Nunca había visto tanto follón. Gente gritando, en los buses sólo se veían culos y caras aplastados en las ventanillas.
Todo era rollo una peli de zombies. Había que esperar que vinieran más autobuses y por mucha cuenta que hicieras, no te casaba. Empiezan a ponerse má
s nerviosos, aparecen los incendiarios cagándose en la Virgen y en la organización, la gente grita más, algunos empiezan a golpear los autobuses, otros a zarandearlos, algunos incluso llegan a tirar piedras. Los de la organización desaparecen y al final llega la Guardia Civil, porra en mano y a gritos. Yo personalmente si soy Guardia Civil me cago vivo. La peña a por ellos a gritarles. En fin, el caso es que salimos a las 12 del concierto y hasta las 4,30 no llegamos a Plaza de España. Pudo ser peor, porque yo ya me veía durmiendo en el secarral ese. Buen montaje. A todo esto yo pensaba: Madonna debe estar ya sobando, no?

Para terminar os pongo una fotillo del amigo de David para que veais lo cerca que estaba de la rubia, porque nosotros no vimos una mierda. Ahora, eso si, tuvo que hacer noche para pillar sitio.

P.D. Os habréis preguntado el por qué de la frase de mi anuncio que reza: Curo la Homosexualidad. Pues bien, tras el concierto me he dado cuenta de que somos muchos gays, y eso, claro, hay que arreglarlo :)

jueves, 18 de septiembre de 2008

4 minutes to...

Ya veremos si al final acabamos cagándonos en la Ciccone y su contínuamente reinventado tour. Poco me fío yo de la organización española y mucho menos de la valenciana. Para empezar, iremos en unos buses puestos por la organización porque lo del coche no me hace mucha gracia y ya no quedaban billetes para ir en tren que hubiera sido lo mejor. Yo tengo que currar hasta las 2 con lo que tendré que bajar a toda leche, aparcar el coche en casa y salir a toda hostia hacia la calle Bailén para hacer cola (no se de cuánto) para subir al dichoso bus. Una vez llegado allí, a volver a hacer cola en la entrada al recinto. Tras la apertura de puertas a correr para pillar un sitio lo mas cercano posible (pero ojo, tb lo más cercano posible al bar, que no será fácil). Luego todo esto no vale una mierda porque en cuanto empiece la juerga se apretará todo el mundo y ya será la releche. Veremos a la Ciccone y disfrutare del espectáculo. Probablemente me sentiré como un güiri en un tablao flamenco al no saberme las letras del último disco. Sí, ese que ya ha pasado a la historia como el disco más olvidable de Madonna de la última década (bastante coñazo).
Y bueno, para terminar... jejeje. Creo que el plato fuerte de la velada será cuando termine el concierto. A ver cuándo nos sacan de allí, en cuánto tiempo y en qué condiciones. Eso realmente va a ser el gran espectáculo. Poco creo que me equivoque, mañana os lo cuento...A ver si al final acabamos dándonos "4 minutos para cagarnos en Rita"

jueves, 4 de septiembre de 2008

Hala, ya he vuelto (parte 1)

Pues si, mis queridos fans. Ya estoy de vuelta en España.
Menudo viaje... Llegamos a NY y la verdad es que es para no acabársela nunca. Cuanto más tiempo pasas allí, menos deseas volver. Quieres descubrir hasta el mas mínimo rincón de esa maravilla única en el mundo. Ferrys por la bahía, visita a la zona cero (os aseguro que se respira un ambiente muy extraño), Metropolitan, Moma, el delicioso Central Park por la tarde, Broadway y su excelente "Young Frankenstein", el pijo Soho, el absurdo Chinatown, pero lo mejor la vista de los puentes de Brookling y Manhattan desde un parquecito que hay al otro lado de la bahía y como no... el único sitio donde podría quedarme horas y horas en un ba
nco sentado viendo a la gente pasar, Times Square. Da igual si es de día o de noche, es acojonante. Cualquier cosa que os pueda decir es poco sobre Nueva York. 


Probamos la tercera mejor hamburguesa de la ciudad por casualidad, desayunabamos en uno de los mejores Dinners tb por casualidad. Comimos unas gambas en el Bubba Gump que alucinamos y no nos faltó la visita al mejor Deli, el Carnegie's, donde casi nos da un infarto al probar el sandwich de pastrami y alucinar con la tarta de queso, única e irrepetible.
El hotel, bueno... dentro de que estábamos bastante lejos de Manhattan no era una puta mierda, digamos que se dejaba ver.
Grandes contrastes como que el agua está más cara que la birra, y por supuesto nada de ser de manantial, sino filtrada. Alucinante.